DECRETO 5750: ¿BLINDAJE TARIFARIO O PRESIÓN SOBRE EL BOLSILLO?

La promulgación del Decreto Supremo N.º 5750 abre un nuevo capítulo en la regulación del sector eléctrico boliviano y plantea una pregunta inevitable para los usuarios: ¿esta norma encarecerá el servicio de electricidad?

La respuesta exige distinguir entre un incremento tarifario directo y una modificación de los mecanismos que determinan los precios. El decreto no establece un porcentaje de aumento inmediato para las facturas de los hogares. Su propósito es adecuar las fórmulas de actualización de precios y tarifas máximos ante las variaciones del tipo de cambio y otros indicadores económicos.

La modificación alcanza los precios de nodo, los peajes de transmisión, los costos de inversión, operación y mantenimiento, además de las tarifas base de distribución. En las fórmulas intervienen el tipo de cambio oficial del dólar y el Índice de Precios al Consumidor (IPC), entre otros factores.

Aquí radica el punto crítico: cuando los componentes vinculados a la moneda extranjera o a la inflación aumentan, pueden elevarse los costos reconocidos en el sistema eléctrico. Si esa variación se traslada a los cargos regulados, el usuario podría terminar pagando más por el servicio. Sin embargo, el impacto efectivo dependerá de las ponderaciones aplicables, de los valores utilizados y de las decisiones regulatorias correspondientes.

El decreto dispone que las nuevas fórmulas se apliquen desde su publicación. También establece plazos para adecuar normas operativas y encarga al ente regulador realizar los ajustes necesarios. Por tanto, no se trata de una simple declaración de intenciones: modifica los mecanismos que intervienen en la actualización de los componentes tarifarios.

La interrogante económica es quién absorberá las variaciones de costos. ¿Las empresas eléctricas tendrán que asumir una parte de esas presiones o estas podrán reflejarse en las tarifas que pagan los consumidores? El texto, por sí solo, no permite cuantificar ese resultado ni asegurar que todas las categorías de usuarios experimentarán el mismo efecto.

Por ello, corresponde exigir transparencia a la Autoridad de Fiscalización de Electricidad y Tecnología Nuclear (AETN): publicar las fórmulas aplicadas, explicar sus ponderaciones y presentar simulaciones comprensibles sobre sus posibles efectos en las facturas.

La electricidad es un servicio esencial para las familias y la actividad productiva. La actualización de costos puede responder a necesidades técnicas del sistema, pero su aplicación debe ser verificable y comprensible.