
LOS DIRECTORES TÉCNICOS EN BOLIVIA SON “AVES DE PASO”
Con la salida de Flabio Torres de Real Potosí, en el fútbol boliviano se confirma que los directores son aves de paso, y si quiere ser más incisivo, marionetas en manos de dirigentes que poco o nada conocen del llamado deporte más popular.
En la dirigencia nacional, el término “proceso” es mala palabra, por ello, lo que menos hacen es utilizarlo.
Y no es que el artículo vaya en detrimento del presidente del León de las Alturas, sino que el comportamiento de Freddy Marca es similar –por ejemplo– al de Andrés Costa, a quien las victorias o el primer en la tabla de posiciones no le fue óbice para sacar del banco de suplentes a Mauricio Soria del banco de suplentes.
En el caso de Real Potosí, si bien el colombiano Torres no llegó por decisión del presidente –Orlando Córdoba hizo de filtro– los resultados muestran un Real Potosí en el quinto lugar de la tabla de posiciones con 25 unidades, cinco de ellas conseguidas en terreno ajeno- Cochabamba, La Paz- frente a FC Universitario, Always Ready y Aurora, respectivamente.
“Las diferencias económicas son bastante altas” declara Torres –a Todo Fútbol– confirmando que la diferencia económica pudo más que una buena campaña, más aún, si se considera que Real Potosí recién volvió a la División Profesional este año.
Es tan poco el conocimiento de la dirigencia lila que eligieron como sustituto a Giancarlo Umaña, el colombiano que llega de dirigir a Aurora, equipo con el cual, perdió cinco partidos de manera consecutiva.

Con la salida de Torres comienza la segunda zaga para los técnicos en Bolivia. La primera terminó con la salida de Umaña el 24 de agosto de Aurora.
Entonces, no habrá que perderse la segunda parte: “Los directores técnicos en Bolivia son aves de paso 2.0”. La película ya tuvo 34 protagonistas.



