
LA BICOLOR QUE FLAMEA EN LA CÚSPIDE DEL GIGANTE DE PLATA
Uno de los pendones con más historia cuyos colores el rojo y el banco contrapuesto, se ha convertido en un símbolo regional que identifica al pueblo potosino; como ya es costumbre, este 24 de octubre, se conmemora el “Día de la Bandera Potosina”. A través de la O.M. 034/2002, se instituyó que ese día de cada año, debía conmemorarse al “movimiento reivindicatorio regional encabezado por el alcalde potosino Walter Dalence Morales en 1940”, lo que implica que ese año, junto a los miembros del Comité del Cuarto Centenario, al margen de prever una serie de obras para Potosí, se instituyó también este emblema, como símbolo de Potosí.
Algunos hechos históricos
De acuerdo a los hechos históricos expuestos por el desaparecido historiador potosino Walter Zabala Ayllón, indica que “la bandera potosina se basa en el estandarte que fue bordado por la propia Isabel la Católica antes del ingreso de los españoles a Granada”. Mientras que Bartolomé Arzáns de Orsúa y Vela, en el capítulo VIII del libro Historia de la Villa Imperial de Potosí destaca que “recibe el Cabildo de esta Imperial Villa de Potosí por nuevo Alférez Real al Gobernador Don Juan de Zárate. Celébranse a su costa solemnísimas fiestas. Declárase la antigüedad de su estandarte real y las batallas en que se halló”. Todo esto hace notar que la bandera que enarbolan actualmente los potosinos, es una que proviene de Granada, y que “llegó a nuestro continente en manos de Martín Alonso Pinzón, el mayor de los tres hermanos que acompañaron a Colón en su primer viaje a América” y que fue capitán de la carabela “La Pinta”.
La versión del historiador Walter Zavala difiere de la referida en algunos detalles; Zavala resalta que la bandera llegó primero a San Salvador, hoy Cuba, el 27 de octubre de 1492 y después es llevada a México, pero en manos de Hernán Cortez. De allí es introducida a Honduras por Cristóbal de Olid. Este último fue, efectivamente, uno de los acompañantes de Cortez en la conquista de México, a quien traicionó después, y fundador de la población de Triunfo de la Cruz en Honduras. Con esos datos, se puede presumir que el traslado de la bandera pudo ser entre 1519 y 1524.
Otro hecho de relevancia es que el “30 de marzo de 1825, el mariscal Antonio José de Sucre dispone que el estandarte sea enviado como obsequio hasta Bogotá donde permanecería hasta el presente”.
Sobre la otra bandera, Zavala afirma que esta “tuvo el orgullo de tremolar en la famosa batalla naval de Lepanto” y luego “fue obsequiado a Potosí por el rey Felipe II de España en 1572, siendo portador de este glorioso emblema el virrey del Perú Dn. Francisco de Toledo. Depositándolo en la iglesia de la Compañía de Jesús, en cuya sacristía guardábase cuidadosamente, permaneciendo allí por cerca de dos siglos, para luego ser trasladado a España por órdenes del rey Carlos III”.



