
EL CERRO SUFRE ¿OTRO HUNDIMIENTO?
En horas de la tarde puede observarse gran polvareda que salió del Cerro Rico de Potosí, ¿es otro hundimiento? Se espera la información oficial de la Corporación Minera de Bolivia (COMIBOL).
En la última reunión convocada por la bancada potosina se informó de 153 hundimientos. La lectura porcentual de este catastro geológico exhibe la magnitud del desastre:
• 35 hundimientos rellenados (22,8%): Es el único porcentaje mitigado mediante rellenos secos o hidráulicos, una cifra ínfima frente al universo de daños acumulados.
• 11 hundimientos en proceso (7,19%): Intervenciones lentas que corren a la zaga de las fracturas activas.
• 28 hundimientos activos (18,3%): Fosas abiertas en constante movimiento y subsidencia, que socavan día a día la estabilidad de las galerías interiores y amenazan la cúspide.
• 79 hundimientos inactivos (51,63%): Más de la mitad de las fallas permanecen catalogadas como “inactivas”. Los propios técnicos no garantizan que estas fracturas no vuelvan a reactivarse ante la continua vibración por el uso de explosivos y la extracción subterránea.
Tomar estas estadísticas a la ligera es una irresponsabilidad histórica. Sumando los sectores activos e inactivos potencialmente inestables, cerca del 70% de las fallas identificadas en la montaña carecen de una solución de fondo.
El cerro está horadado como un panal de abejas y las medidas adoptadas hasta la fecha demostraron ser simples vendas sobre una herida abierta.



