AL ENTREGAR TU CELULAR, ¿QUÉ PASA CON TU PRIVACIDAD?

El celular dejó de ser hace mucho tiempo un simple dispositivo para hacer llamadas. Hoy es nuestra cámara, agenda, billetera, banco, álbum familiar, herramienta de trabajo, medio de comunicación y puerta de entrada a decenas de servicios.

En un solo equipo pueden existir fotografías, videos, conversaciones, documentos, correos electrónicos, contactos, cuentas de redes sociales, aplicaciones bancarias y una gran cantidad de información personal. Por eso, cuando entregamos el teléfono a otra persona, incluso por unas horas, también estamos poniendo parte de nuestra vida digital en sus manos.

Una de las situaciones más comunes ocurre cuando el equipo presenta algún problema y debemos llevarlo a un servicio técnico. Puede tratarse de una pantalla rota, una batería que ya no funciona, problemas con el sistema, fallas de carga o cualquier otro inconveniente.

En ese momento nuestra preocupación suele ser cuánto costará la reparación y cuánto tiempo tardará. Sin embargo, existe otra pregunta que muchas veces olvidamos: ¿qué información puede quedar expuesta mientras nuestro teléfono está fuera de nuestras manos?

El riesgo comienza cuando el dispositivo puede ser desbloqueado. Dependiendo de la configuración y del tipo de reparación, tener acceso al teléfono puede permitir visualizar fotografías, videos, archivos, contactos y diferentes aplicaciones. Y no todo necesariamente está almacenado físicamente en el equipo.

Servicios como Google Fotos pueden realizar copias de seguridad automáticas, permitiendo acceder a fotografías y videos desde otros dispositivos cuando la cuenta está iniciada. Esto significa que una persona que tiene acceso suficiente a nuestro teléfono podría encontrarse frente a mucha más información de la que imaginamos.

Las fotografías son solamente una parte del problema. Muchas personas almacenan en su galería capturas de documentos personales, fotografías de carnets, comprobantes de transferencias, recibos, conversaciones importantes, documentos de trabajo o imágenes familiares.

Una simple captura de pantalla puede contener un número de cuenta, un código, una dirección o información que no debería estar en manos de otra persona.

También están las aplicaciones. WhatsApp, Facebook, Instagram, correo electrónico, servicios de almacenamiento y aplicaciones financieras pueden permanecer abiertas o con sesiones iniciadas. Incluso si confiamos en la persona que está realizando la reparación, entregar un dispositivo desbloqueado significa aumentar innecesariamente la exposición de nuestra información.

Por eso, antes de llevar un celular a reparar, es recomendable hacer una copia de seguridad de la información importante. Fotografías, contactos, documentos y archivos pueden respaldarse previamente. También conviene revisar qué aplicaciones tienen información sensible y cerrar aquellas sesiones que no sean necesarias para la reparación.