LA QUIEBRA DE UN BANCO SE LLEVA POR DELANTE AL PRESIDENTE PARAGUAYO

El presidente de Paraguay, Santiago Peña, presentó su renuncia este jueves 5 de noviembre de 2026. Su dimisión se produjo de manera urgente mientras la Cámara de Diputados debatía un juicio político en su contra por un presunto «grave y sistemático mal desempeño de sus funciones», proceso para el cual la oposición y su propio partido (Partido Colorado) ya contaban con los votos necesarios para destituirlo.

El detonante principal de su caída fue la fulminante crisis financiera y el cierre de Ueno Bank, una de las entidades bancarias más grandes del país.

El Banco Central del Paraguay (BCP) intervino la entidad tras detectar que su índice de solvencia se desplomó por debajo del 50% del mínimo legal. La medida provocó la congelación inmediata de los ahorros de casi tres millones de clientes (en un país de 6,1 millones de habitantes), desatando masivas protestas sociales y disturbios en Asunción.

Peña estuvo directamente vinculado a los propietarios de Ueno Bank (de la cual fue accionista hasta el año anterior). Durante su gestión, el banco recibió millonarias inyecciones de recursos públicos, incluyendo fondos del Instituto de Previsión Social (IPS), encargado de las pensiones de los trabajadores del país.

Su mentor político y expresidente del país, Horacio Cartes, le retiró públicamente el apoyo del Partido Colorado, afirmando que no respaldarían «el latrocinio de los fondos públicos». Al verse aislado políticamente y con una marea humana protestando en las calles, Peña optó por dimitir.

En su mensaje de renuncia televisado, Peña argumentó que tomaba la decisión buscando salvaguardar «la estabilidad del país, la paz social y la necesidad de preservar las instituciones democráticas», pidiendo además disculpas a la ciudadanía.

El vicepresidente del país, Pedro Alliana, se perfila como su sucesor inmediato para asumir la conducción del Poder Ejecutivo.