
LA PLANTA DE CEMENTO SÍ FUNCIONA, SOLO FALTA QUE EL GOBIERNO LO ENTIENDA
La principal conclusión a la que se arribó en la reunión cumplida en Chiutara entre el SEDEM, ECEBOL, autoridad departamental, municipal, legisladores nacionales, concejales municipales, COMCIPO, Sociedad de Ingenieros y comunarios de Turicaya es que la Planta de Cemento construida a 14 kilómetros de la Villa Imperial sí funciona.
Solo falta que el gobierno de Rodrigo Paz Pereira así lo entienda y deje de dar largas para el inicio de operaciones.
Tal como precisó el alcalde Williams Cervantes con base en los propios informes del Servicio de Desarrollo de las Empresas Públicas Productivas (SEDEM), la infraestructura civil presenta el 100% de ejecución física, el horno clinker está montado, los convenios con YPFB están firmados y las obras de alta tensión y agua industrial están concluidas.
La planta no adolece de fallas de diseño estructural.
Tampoco es cierto que la piedra caliza se halle a 100 kilómetros. La ingeniería del proyecto contempló un modelo de anillos concéntricos: el primer anillo de explotación inmediata se sitúa en Turicaya, a escasos 14 kilómetros de la factoría, con reservas probadas de casi 20 millones de toneladas. Junto a Mondragón (a menos de 30 km) y Tarapaya, este cinturón suma más de 80 millones de toneladas, garantizando por sí solo los primeros 15 años de operación continua.
El yacimiento de Tica Tica, ubicado a 100 kilómetros, constituye una reserva estratégica para una fase secundaria, cuando la planta ya haya amortizado su inversión inicial.
Lo que realmente falta se reduce a la apertura del camino definitivo hacia Turicaya y a la asignación de los volúmenes de gas natural requeridos. En términos sencillos: Potosí cuenta con un vehículo cero kilómetros de última generación aparcado en el garaje, pero el Estado central se resiste a ponerle combustible y conductor para encenderlo.



