DÍAS DESPUÉS DE RECONOCER A ÁVILA COMO PRESIDENTE EN EJERCICIO, LE RETIRAN A LA VISA AL FISCAL GENERAL

Cuando el presidente Rodrigo Paz Pereira se encontraba en Estados Unidos y el vicepresidente Edmand Lara en Paraguay, el Fiscal General del Estado, Róger Mariaca, amparado en el artículo 169 –parágrafo I– de la Constitución del Estado (CPE) reconociera al presidente de la Cámara de Senadores, Diego Ávila, como presidente en ejercicio, no pensó que esa postura –días después–, le costaría la visa de ingreso a los Estados Unidos.

El Artículo 169 en su parágrafo I señala:

“En caso de impedimento o ausencia definitiva de la Presidenta o del Presidente del Estado, será reemplazada o reemplazado en el cargo por la Vicepresidenta o el Vicepresidente y, a falta de ésta o éste, por la Presidenta o el Presidente del Senado, y a falta de ésta o éste por la Presidente o el Presidente de la Cámara de Diputados. En este último caso, se convocarán nuevas elecciones en el plazo máximo de noventa días”.

Con la posición del fiscal quedaba al desnudo la vulneración a la Carta Magna a través del Decreto Supremo 5515, el cual señala en el parágrafo I del artículo 2: “La Presidenta o Presidente del Estado Plurinacional tiene las atribuciones establecidas por el Artículo 172 de la Constitución Política del Estado; deberá ejercer las mismas, a través de medios tecnológicos de comunicación, en caso de encontrarse fuera del territorio nacional de manera temporal”.

Al hacerlo, el fiscal se convirtió en la “espina en el zapato” del gobierno de Paz Pereira y de los presidentes de ambas cámaras, quienes no tardaron en pedir que Mariaca se aparte del cargo mientras duren las investigaciones.

Al parecer, Bolivia hoy es conducida por las decisiones que vienen de afuera. Primero se levantó la subvención de los combustibles para acceder al crédito del Fondo Monetario Internacional (FMI) y segundo, revocar la visa de ingreso a los Estados Unidos al funcionario que decidió investigar los presuntos casos de corrupción que envuelven a la gestión de Rodrigo Paz Pereira.